lunes, 10 de junio de 2013

Centésima Cuarta Estación: "Irrepetible = para no repetir"


En la vida, la corriente, la común, la del día a día, uno puede elegir con quien pasar horas, momentos y circunstancias.
A estas alturas de la mía (vida) en ese aspecto (amistad) podría decirse que ya lo tengo todo hecho.
Tengo, gracias a Dios, a mis amigos de siempre a los que quiero mucho, ellos son casi una familia, también tengo desde hace muchos años a mis hermanos de la Junta de Gobierno de mi Hermandad Nazarena, quienes son como mi familia y por supuesto a los que tengo un aprecio y un cariño total, indiscutible.
Y yo pensaba que aquí se cerraba el círculo, que para qué más. Qué más quiero.
Pero mira, resulta que este último año y medio he encontrado un grupo de gente, que no solo da amplitud a mi círculo humano, sino que agranda el capítulo afectivo. 
Todos los que me leáis sabréis que me estoy refiriendo a mi novedosa afición bicicletera, bttera para ser más exacta, y es que ayer tuvo un nuevo episodio que de haber sido muy bueno, pasó a ser muy malo, para tornarse nuevamente aceptable y al final no ser más que una experiencia irrepetible (entendiéndose el término en imperativo ¡PARA QUE NO SE REPITA JAMÁS!)
Nunca imaginé que tendría ese sentimiento de dolor y afectación que supuso para mí ayer ver a Juan Carlos en el suelo, ensangrentado y machacado por la caída. No porque no lo hubiese tenido con cualquier otro compañero que le hubiera pasado lo mismo, sino por que quien estaba en el frío asfalto era mi AMIGO.
Ayer todos salimos con el cuerpo cortado, es verdad, pero mi sentimiento era además de dolor, por el gran afecto que le tengo.
Gracias a Dios todo ha quedado en un grandísimo susto, en unos puntos de sutura, algunas contusiones y magulladuras. 
Seguramente que Juan Carlos, un tío fuerte y grande superará en todos los aspectos, el físico y el psíquico, el aparatosos accidente de ayer. 
No sabría decir si esta experiencia negativa, abrió mis ojos y el alma para entender que donde suponía había un simple compañerismo ahora hay algo más, un verdadero sentimiento de afecto y amistad.
Pero en esta nueva afectividad no termina con nuestro presi alcaraleño, sino que también he encontrado en otros: Samir, Cresencio, Rigui, Joselito, Tallo, Antonio José, Borre, Chino..., por supuesto los miembros de la Junta directiva, los que salimos desde la Quinta, y Luis, quien ayer tuvo un gesto conmigo que merece un aparte, por supuesto mi agradecimiento, no solo por el detalle, que también, sino por esa deferencia que me viene demostrando desde que nos conocimos hace poquísimo tiempo, la verdad.
No se si lo merezco, yo creo que no, más allá de que uno intenta hacer lo correcto, como decía mi difunto padre, "haz el bien sin mirar a quien", no hago más méritos.
Cuando llegué a casa abrazado a ese maravilloso detalle, mi hijo me preguntó que porqué, que cuál era el motivo, la verdad es que me quedé parado sin saber qué decir, sin saber qué responderle. Y por más que lo pienso no encuentro una respuesta, únicamente pienso que hay muy buena gente y que Dios me da la oportunidad de conocerlos y me permite entablar lazos de afectividad mutua.
Bueno, primero me siento abrumado pero no por ello dejo de  alegrarme infinitamente.
No se si este post me ha salido algo melancólico, supongo que el que mi niña se me haya ido de viaje de fin de curso, en la mañana de hoy, sea el motivo.
Gracias por la lectura.




martes, 30 de abril de 2013

Centésima Tercera Estación: "Fiestas de la Santa Cruz"

Otro año más presto está nuestro corazón para disfrutar, festejar y sentir las fiestas señeras de mi pueblo. Sus antiquísimas Fiestas en honor de la Santa Cruz, que en el tres de mayo tiene ancestralmente una llamada a la diversión y a la alegría.
Hoy además 30 de abril hace tres años que tuve la suerte, el honor y el tremendo orgullo de pregonarlas. 
Dejo aquí un pequeño fragmento, el final del mismo, coloreado con el magnífico cartel de Rosario Aparicio.

Cruz del Viso que me esperas,
un año más en vigilante alborada,
me acerco a ti albo para cantar,
la roja sangre que me llena.

Vengo visueño, el alma en llamas,
a cantarte los días que llegan,
cinco son de la gloria plena,
para vivir sin que tengan pena.

Absorto con las fechas queda,
el feliz deseo de ver como llegas,
la cadencia de las tardes serán,
más que una vida en la semana.

Mayo, lucero de cruces puestas,
fiel el tres del mes quinto estás,
de la sal y noche de esta tierra,
que de flores frescas colorea.

Fértil es tu vega de inmensidad,
y de las huertas verde humedad,
que a mi pueblo en ver rodea,
alto alcor, inmenso como el mar.

Como el sol, de hermosa y alta,
Cruz que la abraza y la restaura,
esperanza que la vida exalta,
en los cinco días de gloria pura.

Visueños a por la Santa Cruz, a ponerla guapa, a disfrutarla, a gozarla, a vivirla, es nuestra, de todos los que habitamos este hermoso paraje de vega y huertas. Es nuestra Madre Cruz de Mayo, árbol sagrado y frondoso de cuyo fruto vino la gloria y la resurrección.
¡A vivirla!




viernes, 19 de abril de 2013

Centésima Segunda Estación: "Letras y música."

Curioseando por la blogosfera visueña, me he encontrado con este magnífico artículo/historia a cerca del Maestro Seri, D.Juan Sánchez García.
Soy un apasionado de la historia de mi pueblo y me ha llenado de satisfacción leer a los hermanos Campillo sobre El Viso de los últimos cien años.
Pero sin duda me ha llenado de alegría leer la poesía que el insigne visueño publicó en la revista “La voz de Carmona” del año 1926.
Es un soneto evocador, bellísimo, dedicado a la mujer visueña.


“Tiene mente de artista, es soñadora,

Su mirada de fuego penetrante,

Pues hiere el corazón en el instante

Con mirada sublime…embriagradora.



Apoteosis de hembra seductora,

Es simpática, ingeniosa y elegante,

Humillando al que quiere ser “tunante”

Con la dulce ironía que atesora.



Sus lumínicos ojos son luceros

Que alumbran de la dicha los senderos

Del que vaya guiado por su luz.



Y si alguno esto encuentra exagerado

Por nosotros al Viso está invitado

A las fiestas del día de la cruz."

En estos días a poco de celebrar nuestras fiestas más señeras, estos versos me elevan el corazón y me embriagan el alma.
Me uno a la petición de que el Maestro Seri sea nombrado Hijo Predilecto de El Viso.

martes, 9 de abril de 2013

Centésima Primera Estación: "Espartanos en Ronda"


Espartanos:
Entrenados desde la infancia para soportar el dolor, agitados por un impulso patriótico ferviente y ávidos estudiosos de la estrategia, los espartanos mantuvieron la preponderancia en Grecia durante el siglo V a. de C. Ello fue consecuencia del desarrollo de su técnica militar, y en especial de una nueva forma de ataque que consistía en el empuje frontal de una masa de guerreros dotados de armaduras pesadas.

El domingo un buen grupo de Omíos emulamos el valor y el arrojo espartano con nuestras mejores armas de dos ruedas, nuevos centauros, que defendieron el honor bttero visueño en las agrestes tierras de la serranía de Ronda.
Pertrechados y preparados este fiero grupo partía de la localidad en microbús, junto a algunas de sus esposas y niños, para llegar a la bella localidad serrana, donde una fresca mañana nos recibía. 
Un grupo de hermanos montañeros, legionarios del pedal de la localidad malagueña nos daba la bienvenida, grupo de conocidos compañeros encabezados por Juan “Altius”, Pablo “Citius” y Alejandro “Fortius”. (es latín pero valdría: el más alto, el más rápido y el más fuerte)
Quisieron acompañarnos en una primera parte de la ruta otros amigos rondeños que el día anterior habían realizado el recorrido del Homenaje a la Legión el día anterior, es decir el sábado. Hay que decir que gran parte de la ruta coincidió con esta emblemática prueba bttera.
Tras un breve recorrido urbano, pasando por lugares tan emblemáticos como la plaza de toros de la Maestranza, o el Puente Nuevo del tajo, bajamos las pronunciadas y peligrosas rampas que nos llevaron al inicio del corte que divide la ciudad, a pie del río Guadalevín.
El afluente del Guadiaro corría bravo, limpio y abundante, fue tónica general de la ruta la gran cantidad de agua, canalizadas en arroyos, escorrentías y lagunas que nos encontramos así como el verdor que tanta agua caída ha coloreado los campos de la serranía.
La dirección que toma la ruta casi siempre picando hacia arriba, es la de la localidad de Arriate, localidad serrana que nos recibe en torno a las 11 de la mañana y que algunos Omíos hambrientos aprovechan para llenar sus estómagos vacíos con molletes suculentos.
Continuó el ejército espartano por tierras serranas, buscando las defender el honor y cual Termópilas a pocos kilómetros sufrimos el ataque persa: un pinchazo en la rueda trasera de Paco López “Mojoso” y como íbamos los últimos, él, Pistolo, Luis Cueto, Rigui y quien escribe, nos paramos para echarle una mano.
Seguimos por un camino asfaltado, cruzamos la carretera A-367  transitamos por una trialera no muy dificultosa y volvimos a empalmar la A-367 por donde discurrimos para subir el Puerto del Saltillo a 885 metros. Una vez coronado el puerto bajamos por la carretera antigua, algo en mal estado, que nos lleva a la localidad de Cuevas del Becerro donde nuestros anfitriones quieren enseñarnos el maravilloso lugar llamado “el Nacimiento” 
Cuevas del Becerro está situada en la Sierra de Espartosa, sobre una pequeña loma, dentro de un bonito valle y rodeada de montañas y montes que la resguardan en forma de barricada, siendo plaza de paso importante en la vía entre Ronda y Antequera.
Pero es el Nacimiento el que merece una especial y natural atención. Se trata de un paraje de gran belleza a las afueras del pueblo. Allí, de un promontorio pedregoso, brota con fuerza un manantial desde muy diversos puntos, conformando un bonito espectáculo de chorros y canales de agua.
A partir de aquí el cauce del río Cuevas atraviesa gran parte de la localidad para acabar confundiéndose con la aguas del río Guadalteba, al que va a desembocar.
Se nos va haciendo cada vez más tarde, pues resulta que han dado la una del mediodía y tenemos que estar a la hora de comer en Ronda y nos queda la mitad de la ruta por recorrer, así que tenemos que acortar la ruta, por lo que volvemos por el mismo camino, para subir el Puerto del Saltillo por la otra cara, una subida agotadora que requiere de otro especial esfuerzo.
Curiosamente aquí es cuando me encuentro mejor puesto que la ruta se me atragantó nada más empezar, se ve que soy más de gasoil que de gasolina.
Continuamos dirección a Ronda  por lugares que ya conocía del pasado año hasta llegar a una subida impresionante que nos dejó sin piernas, rampa exagerada en la que la mayoría tuvimos que poner pie. 
A seguir ya bajando por un camino rodeado de arboleda hasta la entrada de Ronda, con una magnífica vista del valle y la serranía.
Quisieron nuestros amigos que nos mojásemos los piés al atravesar un arroyo cercano a la carretera A-397 que atravesamos buscando la A6300 para desviarnos a la derecha y coger un carril que nos llevó a la otra cara del tajo, donde se ven los otros dos puentes más antiguos. 
El agua que lleva el Guadalevín hace espectacular el tajo y es una alegría disfrutar de un momento de historia y naturaleza.
Los Espartanos visueños nos fotografiamos y de nuevo subir, pero esta vez por circuito urbano, calles empinadas que nos dejó sin aliento y nos llevó al centro, nuevamente en el puente nuevo. Llegamos aproximadamente a las 15:30 de la tarde.
Solo nos quedó que cambiarnos, asearnos como pudimos y buscar un bar donde comer.
Un paseo rápido por Ronda, algún que otro “tonificante” y de nuevo al “micro” dirección El Viso que se hizo más corto gracias a los chistes y las ocurrencias de Rigui, un fenómeno.
Si un fenómeno, fue nuestro "Leonidas" no se como se las apaña, pero es centro de atención, "pechá" de reir, donde va la lía, pero además, no pierde la forma, siempre se mete en medio, cuesta trabajo seguirle, cepilla a más de uno. Con un tipo así es imposible aburrirse, incansable, a veces extenuante, pero siempre servicial y buen tío.
El día que pasé, yo especialmente, junto a él fue inolvidable. Gracias hermano Rigui, mi ángel de la guarda por todo.
Los demás:
Carlos Salguero: en clara progresión, atento a todo y emblema del Club.
Joselito: en su línea de acompañante y buen maestro
Paco Mojoso: a pesar de ser de los más altos, algo bajo de forma, pero bien, veterano.
Tallo: Batallador incansable
Pistolo Grande: a pesar de sus molestias en el abductor y del poco entreno, hizo una gran ruta
Vergara: el líder, de los mejores Omíos.
Isidoro: disfrutando de su primera salida, está fuerte.
Cresencio: otro que con un poquito de técnica llegará lejos.
Cani: siempre dice que está mal y va sobrado
Antonio Notaría: bien, se había preparado y la hizo sin ninguna dificultad
Luis Cueto: tenía ganas de Ronda y la disfrutó, además siempre en la cocina acompañándonos a los más débiles.
Iñigo: próximo socio (eso espero) está que se sale, tiene una cadencia de pedaleo estupenda y además de un deportista nato, venía de hacer el día anterior el Desafío de Aznalcollar.
Y si a alguien le apetece puede ver el track de la Ruta aquí: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4260953

Vaya para finalizar nuestro agradecimiento a los rondeños por tanta amabilidad, expresando que nos deben ya dos visitas a nuestro pueblo, donde estamos obligados devolver la hospitalidad con que ellos nos han procurado.

pd.Mirad que equipación más chula he encontrado por internet:




lunes, 11 de marzo de 2013

Centésima Estación: "Romería de la Virgen del Ara" (IV Ruta Capitana de Guadalcanal)


Fiestas Populares

Romería del Rayo

Se celebra el último fin de semana de mayo. Tiene su origen en 1985 cuando una tormenta descargó un rayo sobre la cúpula del camarín rompiendo todos los espejos del arco y causando grandes desperfectos en el retablo pero sin tocar la imagen de nuestra Patrona. A partir de este año, los vecinos de Fuente del Arco deciden celebrar la Romería para dar gracias a la Virgen.
La Romería se celebra en las inmediaciones a la Ermita de Ntra. Sra. del Ara. Los actos a celebrar abarcan desde los religiosos hasta los paganos con verbenas.
LEYENDA SOBRE LA ROMERÍA DEL RAYO
Estando un día varios vecinos de Fuente del Arco de Romería en las inmediaciones de la Ermita, se produjo una gran tormenta. Los romeros corrieron a refugiarse dentro del templo e imploraron a la Virgen con sus rezos para que no les ocurriera nada.
Fortuitamente, entró un rayo por la ventana del Camarín y salió por la puerta del templo sin producirle daño alguno a las personas que allí se encontraban.
Algunas personas, cuentan que la mejilla de la Virgen estaba enrojecida y agrietada por efecto del rayo, aunque se ha podido comprobar cuando se restauró la Imagen, que el enrojecido estaba producido por una restauración o mejor dicho un repinte "casero", y la grieta que presentaba la mejilla se produjo al introducir en la talla los ojos de cristal para lo cuál el imaginero tuvo que cortar la cabeza de la Imagen para proceder a su vaciado.
CRÓNICA DE LA IV RUTA CAPITANA DE GUADALCANAL


Ayer partimos de “romería” un grupo de locos Omíos, pero confundimos las fechas, en lugar de finales de mayo era mediados de marzo.
Carlos Salguero, Chime, Niño, Lora, Rigui, Mario, Vergara, Borre, Kubala, Miguel y un servidor.
Salimos a las 6 y media de la mañana, había más gente del club apuntados a la IV Marcha Capitana de Guadalcanal, pero las previsiones no eran halagüeñas y muchos quedaron en El Viso.
Nada más transitar por la sierra empezó a llover, y presagiamos los peores augurios.
Apenas amanecía y la sierra aparecía ante nosotros, verde que te quiero verde, y agua, agua y agua, todo eran arroyos, charcos, manantiales, por todos lados, en las vaguadas de los cerros, en las escorrentías... era todo un espectáculo de la naturaleza, pero se advertía lo peor.
Llegamos a Guadalcanal y bien ¡no llueve! Ha salido hasta el sol, pero hace frío, bastante frío, el presi está que se sale, los caramelos de cafeína, taurina y no se que “ina” más le hacen efecto. Es el primero en vestirse, y está como loco por empezar.
Terminamos de poner el cuentakilómetros de Borre y nos ponemos en meta. Menos gente que el año pasado, la lluvia y el más que previsible barro ha menguado lo que iba a ser una participación histórica de más de 700 bikers.
Javier Cabeza, responsable de la Carrera da la salida advirtiendo de lo peligroso del terreno, las bajadas y el barro, y que nos vamos a encontrar mucho agua pero que el terreno no hace “donuts”.
Y ¡ala! nada más salir, agua, un arroyo ha tomado el camino y lo hace intransitable, la gente con la bici a reata por una senda paralela y alternativa que ya comienza a retrasar la carrera. ¡Madre mía la que nos espera!
El camino se va poniendo mejor y ahí me quedo “solo” mis compañeros la mayoría por delante los he perdido y el aire sopla en contra.
Me sorprende ver que Kubala me pasa, preguntándole que qué hacía tan retrasado. Me dijo que se le había partido la cadena.
Comenzamos a subir cuestas y adelanto a Miguel justo antes de llegar a la Capitana, es en esta subida donde me alcanza Rigui.
Continuamos casi todo el tiempo juntos, y al poco de bajar el famoso mirardo de la Capitana, lugar del primer avituallamiento, empieza a llover y a granizar, no quería pararme y por indicaciones de Rigui me dice que me pare y me ponga el chubasquero, menos mal que le hice caso. Acabamos empapados y con los pies mojados veníamos helados.
El sendero que sube y baja hasta la Ermita de la Virgen del Ara en término de Fuente del Arco (Badajoz) es criminal, peligrosísima, una barbaridad y con el terreno mojado, aquello resulta arriesgado, una temeridad.
¡Se que no os lo váis a creer pero empecé a rezarle!

Virgencita del Ara
Que Dios te salve
Ampárame Madre
Qué termine la ruta

Pero mi verdadero Ángel de la Guarda fue ayer una persona bajita de estatura pero gigante en sabiduría, experiencia, compañerismo, un verdadero biker que fue en todo momento a mi lado dándome instrucciones y precaviéndome de las dificultades que se encontraban en los caminos.
En el repecho final que sube a la Ermita empiezo a notarme los cuadriceps cargados y siento algunos pinchazos, la cosa está mal.
Aquí cometo el primero de los errores, justo en este lugar se parte la ruta 2 y la 3, en este mismo sitio fue hasta donde llegué el año pasado y venía con la intención de hacer la ruta completa así que ni paré, le dije a Rigui que para adelante. YO SIGO
Lo que viene seguidamente es tremendo, subir, subir, subir por un camino que combina la pizarra con el barro, entre abundante vegetación y nuevamente la lluvia hace acto de presencia, lluvia y granizop, el frío cala hasta los huesos y empieza a tronar, uff, Rigui y yo solos nadie por delante, nadie por detrás, ahí empiezo a tener calambres en los gemelos y en los cuadriceps, así que continuamente me tengo que bajar y estirar. No hago más que mirar el cuentakilómetros y este NO AVANZA NADA.
Al fin alcanzamos la bifurcación de la ruta 3 y 4 y segunda torpeza cometida, obligo a Rigui a seguir la larga. Lo que viene a continuación no tiene nombre, es un infierno, senderos no ciclables, hay que poner pie y empujar la bici lo que hace que mis castigados gemelos padezcan sobremanera en las subidas empujando la bici.
Atravesamos arroyos con puentes de una tabla del tamaño de una tabla de andamio.
Resbalones, caídas, ¡Dios mío! ¡Virgen del Ara ayúdame! A mi mente venían todo tipo de plegarias.
De nuevo los calambres, me duelen las “corvas” me tengo que parar varias veces, el terreno se pone imposible, ríos de agua, corrientes que caen por las laderas y te salpican, ramas que te arañan, y me quedo solo.
Al fin diviso civilización el pueblo de “Reina” y su castillo se vislumbra, pero todo cuesta arriba, repechones de aglomerado que hacen más fácil la subida pero también peligrosa por los resbalones pues por esas rampas baja el agua.
En el pueblo comienzan nuevamente los calambres pero aguanto y subo sin poner pie buscando el castillo.
Rigui me está esperando para decirme que se vuelve, que vienen a buscarnos que eso es inhumano y que no aguanta más.
Físicamente no se encuentra mal ni se queja de calambres o tirones, dice que solo le duele el pie, y que está helado, que nos vamos a poner malos, pero es un veterano de esto y sabe lo que hay.
Yo no digo nada, me siento vencido, frustrado, pero aliviado.
Estoy temblando mientras escribo esto recordando lo de ayer.
Nos dicen que lo que viene a continuación de Reina es también duro y nos quedan ¡25 kilómetros! Son las 2 y media de la tarde hemos recorrido ¡45 km en 5 horas! ¡Andando hubiésemos ido más rápido!
Como decía el amigo Borre, las subidas a la misma velocidad que las bajadas.
Bajamos al Ayuntamiento, nos recoge una furgoneta de Bicicletas Aljarafe que hace de coche escoba y nos lleva a Guadalcanal, en el recorrido no dejan de llamarles con avisos de más gente tirada o que ha abandonado. Recogemos a dos biker más y llegamos al pueblo.
Buscando los coches me encuentro a Miguel ya duchado y me dice que lo han tenido que traer en ambulancia con los cuadriceps agarrotados, justamente en la Ermita del Ara.
Se llevó la recompensa al recibir el premio por ser el competidor de mayor edad, un orgullo y un ejemplo a seguir: 57 años.
Helado, mojado, cansado y con las piernas doloridas me ducho y me pongo ropa limpia y seca.
En el camino a las duchas me encuentro con Sergio Tuitubici que viene de las duchas, ha quedado el 26, el primero de los Omíos, ¡enhorabuena!
En las duchas está Kubala, segundo de los Omíos en llegar, desconociendo el puesto en la general. Viene igual que todos cansado y dolorido y sorprendido de la dureza de la prueba.
Terminándome de duchar el Niño, (tercer Omío que completa la prueba) que viene con un batacazo dado y casi con hipotermia.
Salgo de las duchas algo repuesto y empieza a llover, ¡Dios!
Después de varias vicisitudes, me voy a comer y ¡uf! al fin me siento.
Eran casi las 4 de la tarde y todavía no ví señales del resto de compañeros.
Llegaron sobre esa hora: Lora, Mario, Vergara, Carlos Salguero y Borre. Todos campeones y capitanes. ¡Felicidades!
Venían contando igual que yo, lo dificultoso, los calambres y lo agónico de la ruta. Caídas, averías, etc.
Yo siento una tremenda envidia y gran frustración por no haberla concluido, a ver si en la tercera va la vencida.
Terminados los sorteos, partíamos y llegamos a El Viso sobre las 7 de la tarde, después de tan accidentada romería a la Ermita de la Virgen del Ara.
¡Señora de la Sierra, Bendita Virgen del Ara, intercede por nosotros y nuestro club!
Deo Gratias
AMÉN
 



lunes, 11 de febrero de 2013

Nonagésima Novena Estación: "Omios Rocieros"


Ayer domingo, último antes de que entre la cuaresma, lo más normal para mí en otros tiempos hubiese sido estar en otras cosas, los que me conocen saben bien en que otras cosas hubiese estado. Sin embargo en algo más de un año soy capaz de estar también con el deporte, a pesar de que sea un deporte que te da dosis de gratitud pero también de ingratitud.
Y no digo que haya dejado una cosa para hacer otra, ¡qué va!, sin ir más lejos el sábado por la tarde-noche asistía con mi Banda de la Merced a un Pregón en Mairena del Alcor de la Hermandad del Cautivo, cuyo pregonero además fue miembro de nuestra Banda, hay que ir compaginando.
Pero bueno esto es otro tema, lo que quiero contar es que ayer fui al Rocío, si a la aldea almonteña, y no es nada raro, puesto que es mucha gente la que un domingo suele pisar las arenas y más en este año jubilar con los beneficios espirituales que el Papa ha concedido a todos aquellos que peregrinen para ver a la Virgen del Rocío.
Yo ayer fui al Rocío, no vi a la Virgen porque está en Almonte, pero peregrinamos, tampoco pisé las arenas, las rodé, si con mi bici y con mi club en una nueva aventura que marcará mi corta existencia sobre las dos ruedas.
Fue de esta manera: el despertador sonó bien temprano (7:15) me vestí, cogí el camelback y partí a desayunar al Mirakka donde ya allí se encontraban varios “omíos” preparados para la aventura, uno de ellos todo un líder de las “flacas”: “Niño Metales” que se sumaba nuevamente en una expedición “betetera”. Además pienso que con nosotros se encuentra muy bien y arropado. Sin duda el campo y la naturaleza “limpia” la mente y despeja las ideas.
El más rociero de todos: Rigui, con medalla de la Hermandad de El Viso y la cinta del sombrero en el casco, “genio y figura”
A las ocho de la mañana, sorprendía ver la cantidad de bikers que en el Parque de la Constitución había, más de treinta, los voy a enumerar por orden alfabético (espero no dejarme ninguno):
Antonio Notaría, Bustos, Cani, César, Chico, Cresencio, Diego, Fruti, Guerrerito, Iñigo, Ismael, Jorge, Joselito, Juanma, Kike, Luis Cueto, Luismi, Mario, Miguel, Miguel Picharri, Monge, Niño Culopato, Niño Metales, Paco Mohoso, Pepito Ventorrillo, Pistolo, Pistolo Grande, Rigui, Salguero, Samir, Tallo, Vergara y un servidor.
Partíamos dirección Mairena, Venta de los Conejos buscando la vía, Gandul, (aquí se nos unen tres amigos de Alcalá con sus respectivas bicis) Llegamos al parque Guadaíra y de allí buscando Dos Hermanas. Un recorrido cómodo con tramos de mucho asfalto. Sin embargo antes de llegar a la ciudad nazarena pincha Antonio Notaría y padecemos el primer parón.
En Dos Hermanas nos dirigimos a la Isla Menor, y sufrimos un percance, niño Bustos e Ismael tienen una caída, sin consecuencias más que los golpes y magulladuras y en la rivera del Guadaíra otro pinchazo que nos hace también parar.
Atravesamos el Río Guadaíra para buscar Coria, aquí en esta carretera la primera “leña”, se empieza a rodar fuerte para que los “espíritus inquietos” se desfoguen, ¡como voy aprendiendo que en la cocina se va bien! Agrupaditos llegamos a la barcaza para cruzar el Guadalquivir en Coria. 
Como ya sabíamos, cruzar el río en barcaza era una de las atracciones que nos ofrecía el día, allí nos esperaban tres omíos que habían decidido hacer el recorrido partiendo desde la localidad ribereña: Cano, César padre y Publi. El ambiente era espectacular, ¡Treinta y nueve bicicletas! a un euro por barba para pasar el Guadalquivir.
Atravesamos Coria buscando Almensilla, Bollullos de la Mitación y ya entramos en terreno rociero. Es este un camino que nunca había transitado, pero los nombres de los lugares por los que pasamos empiezan a sonarme: Cortijo de la Juliana, Pinares de Lopa... Aquí un grupo se desmarca y pega un tirón, buscan probarse. No a todo el mundo le gusta esto y es criticable pero cada uno ha de admitir lo suyo, la crítica unos y la comprensión otros.
Afortunadamente íbamos bien pertrechados: tres gps y cinco o seis walkies. Así que no pasó nada, el recorrido se hizo siguiendo el trazado por Antonio Bustos fielmente.
Llegamos al sitio del vado del Quemas, allí, en las orillas del Jordán andaluz, nos espera el monumento a la Virgen del Rocío y una parada para reponer y echarnos fotos, llevamos en nuestras piernas 70 kilómetros y quedan otros 30. Cruzamos el Puente del vado para buscar por sendas y caminos la población manriqueña, allí nos espera su iglesia parroquial de reminiscencias mozárabes y en la plaza se adivina el saludo de las carretas de los simpecados de las hermandades de Sevilla y en las escalinatas recordamos como los bueyes suben hasta la puerta de la iglesia.
Villamanrique de la Condesa es lugar del reencuentro del grupo avanzado, que encabezan los niños: Bustos, Jesús y Metales e Ismael Opía. Desde allí hasta la Aldea nos espera un tramo largo y recto de carretera, paralelo a la “raya real” que a mi se me hace interminable, siempre picando para arriba y con el aire en contra, me quedo solo, por delante un grupo por detrás otro, y con las pulsaciones altas 160-170 y la cadencia de pedaleo fuerte, no bajo de los 30 por hora hasta que desisto, aflojo un poco hasta que me alcance el grupo de detrás mía, con Rigui, Mario, Picharri y Cani, entre otros. Agrupamos esperando otra avería y llegamos juntos a la aldea. Paro el sport tracker de mi móvil, 98 km en 5 horas 54 minutos, al poco de entrar en la aldea justo cuando nos hacemos las fotos suena el reloj de la ermita, son las dos de la tarde en punto. Aquí tenéis el recorrido que grabé: 
Nos hacemos la foto de rigor y como locos buscando tomar unas cervecitas que alivien el esfuerzo.
El microbús ha llegado, recogemos nuestras mochilas, nos cambiamos y hay un grupo que se encarga en montar las bicis en el remolque, tarea ardua y complicada que se complicó más de la cuenta.
Yo me mantuve al margen pero la verdad es que estas cosas crean malos rollos y es una lástima después de echar un día tan bueno.
Lo único que pienso es que todos aprendemos de los fallos y los más jóvenes aun más puesto tienen más tiempo para recapacitar y aprender.
La anécdota del día:
Estando un grupo de gente en el bar: Samir, Antonio Notaría, Luis Cueto, Diego de la Fuente e Iñigo, vemos como el microbús se va y nos deja en tierra, las risas son algunas nerviosas, teléfonos en mano y a llamar. A todos los que llamo me dicen que ellos no están en el bus y empezamos a dar vueltas.
Al fin nos dicen que están con el resto del grupo que ha venido con las mujeres y ya con el cachondeo y la guasa lo que alivia el peso de mi mochila, caminamos hasta donde se encuentra el microbús y el personal, nos invitan a unas cervecitas y algo de picoteo para partir sobre las 4 de la tarde. El trayecto fue ameno, se encargó de ello Jorge Corneta, con sus chistes y buenos golpes, que hizo que afloraran las risas y la guasa.
Llegamos a El Viso sobre las 5:30, muy cansados y satisfechos del día pasado, también preocupados por Fruti que se ha vuelto con la bici. La verdad es que es un máquina. Batió un record, no el de kilómetros sino el del mayor tiempo subido en una bici, puesto que llegó a El Viso algo más de las siete de la tarde.
Digno de admiración el amigo Fruti.
Con tanta gente como fuimos y en una ruta para nada competitiva no encontraría adjetivos para todos y cada uno de los que fuimos, pero si quiero expresar mis elogios a César padre, que se cargó 60 kilómetros espectacularmente, a mi primo Pepito que se cargó la ruta enterita y en los grupos de cabeza casi siempre, por supuesto a los más veteranos como Miguel y Fruti, agradecer la compañía de Iñigo de Mairena, el “nosocio” del chat que creo que repetirá con nosotros, a Carlos Salguero porque siempre está atento a todos, a Antonio Bustos que preparó una gran ruta, nuevamente destacable y encomiable es su labor (únicamente le pido, eso si, que se serene, podemos ser amigos y compañeros, por separado o a la vez, hay que saber distinguir en pro del respeto y la consideración que todos merecemos)
Por último considerar que uno hace nuevas amistades, en mi caso descubrir personas como Luis Cueto o Samir, que si no es por este mundo de las dos ruedas difícilmente habríamos coincidido.
Bueno pues esta ha sido mi crónica de un día magnífico, esperando la próxima salida y como dice Paco Mohoso, que para la siguiente en vez de haber 39 hayamos 50.
Ah y para terminar felicidades a todos por conseguir el jubileo, ¡Viva la Virgen del Rocío! ¡Vivan los Omios!

pd.Un video de última hora:

lunes, 28 de enero de 2013

Nonagésima Octava Estación: "Macarena"

Ayer vivimos una jornada excepcional en todos los sentidos. Mi Banda, la Banda de mi Hermandad, la que en la medida que pude y con la ayuda de mucha gente, hicimos nacer y posteriormente aunque con menos gente, pero con igual apoyo, hicimos crecer y desarrollarse, en su Décimo Cumpleaños vimos como se colocaba bajo el manto de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena y ofrecía un Concierto de nueve marchas ante un numerosísimo público que abarrotaba la Basílica de la Esperanza.
Tuve la excepcional suerte, el tremendo honor y un incontestable orgullo por poder ponerme en el dorado ambón macareno para presentar a mi Banda de la Merced, sintiéndome tremendamente agradecido nuevamente hacía mi Banda y mi Hermandad, por dejarme esta responsabilidad, la misma que ya me permitió usar hace un par de años para el mismo fin en el del águila dorado de la Basílica de Nuestro Padre Jesús Gran Poder.
Ver la cara, la expresión de los músicos de la Merced, decía todo de los sentimientos que allí afloraban, sin duda que muchos de ellos cuando tomaron en sus manos una corneta o las baquetas de un tambor, poco podían prever que aquel día, diez años después de su fundación, ocupasen el presbiterio de la Esperanza para tocar marchas de procesión.
Cuando me planteé hacer estos conciertos, que nos ayudan a que nuestra Banda sea más conocida en Sevilla, tenía tres escenarios en mente: el Gran Poder, la Macarena y Los Gitanos. De momento ya llevamos dos conseguidos, esperemos que no tarde mucho el tercero.
Por mi parte quisiera agradecer a todos la ilusión mostrada, a la Hermandad a la que sirvo hace ya veinte años, a los familiares y a los músicos, también a todos los visueños que conquistaron Roma en Sevilla, el Templo Macareno de la Calle San Luis.
Ave María, Gratia Plena, Spes nostra salve. ¡Macarena!



Igual que ayer permanece.
Sale poco de su casa.
Mas cuando sale traspasa
la muralla y la florece.
Tan adornada, parece
una novia en el balcón.
Su cara y sus manos son
del pueblo los aledaños.
Siempre alivia desengaños
esta moza de San Gil,
que dicen que por abril
cumple diecinueve años.


(Pregón de Joaquin Caro Romero, Año 2000.)
Fotos: Miguel A.Crespo